• La activista localizó restos óseos en Hermosillo tras casi 7 años de búsqueda
• Se realizará una prueba de ADN para confirmar si pertenecen a su hijo Marco Antonio
• El hallazgo ocurrió en una zona señalada por presencia de fosas clandestinas
La madre buscadora Cecilia Flores Armenta informó que localizó restos óseos que podrían corresponder a su hijo Marco Antonio Sauceda Rocha, desaparecido desde 2019 en Sonora. El hallazgo se dio tras años de búsqueda en campo y a la espera de una prueba genética que confirme la identidad.
Los restos fueron encontrados en la carretera 26, a la altura del kilómetro 46, en Hermosillo, una zona donde colectivos han documentado la existencia de fosas clandestinas. De acuerdo con la activista, los fragmentos óseos estaban dispersos en un área extensa, por lo que no se trata de un cuerpo completo.
A través de redes sociales, Flores compartió el momento del hallazgo y el significado personal tras años de búsqueda. “Hoy localicé a mi niño… Abrazo tus restos, es lo que me queda, es lo que me dejaron. Vámonos a casa hijo, de donde nunca tuviste que partir; he cumplido mi promesa de encontrarte”, escribió.
Restos incompletos y proceso de identificación
La activista explicó que aún faltan fragmentos por localizar y que será indispensable realizar pruebas de ADN para confirmar si los restos corresponden a su hijo. Mientras tanto, señaló el dolor de encontrar únicamente huesos dispersos en el terreno.
“Yo no creo que ninguna madre merezca recoger solamente huesos de su hijo… Creo que lo mínimo que merecía era encontrar un cuerpo completo”, expresó en un video difundido tras el hallazgo.
Una desaparición que marcó su vida
Marco Antonio Sauceda Rocha desapareció el 4 de mayo de 2019 en Bahía de Kino, Sonora, cuando fue privado de la libertad por hombres armados junto a su hermano Jesús Adrián, quien posteriormente fue liberado.
Desde entonces, su paradero era desconocido. La denuncia fue presentada ante autoridades, pero sin resultados concluyentes, lo que llevó a su madre a iniciar la búsqueda por cuenta propia.
Origen del colectivo Madres Buscadoras
A raíz de la desaparición, Cecilia Flores Armenta fundó el colectivo Madres Buscadoras de Sonora, dedicado a localizar personas desaparecidas en distintas regiones del país.
Con el paso del tiempo, el colectivo creció hasta integrar a miles de mujeres que realizan rastreos en zonas de riesgo. De acuerdo con cifras del propio grupo, han logrado ubicar más de mil 500 personas en fosas clandestinas.
Una búsqueda que continúa
Aunque el hallazgo representa un avance significativo, la identificación oficial dependerá de los estudios forenses. Mientras tanto, la activista reiteró que su lucha no termina y que continuará buscando a otras personas desaparecidas.
El caso vuelve a visibilizar la crisis de desapariciones en México y el papel de los colectivos ciudadanos en la localización de víctimas.





