• Trump rechaza el alto el fuego solicitado por el Papa y mantiene ofensiva
• Asegura que EU ha debilitado la capacidad militar de Irán
• El conflicto mantiene presión global por el bloqueo del estrecho de Ormuz
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reiteró su negativa a establecer un alto el fuego en el conflicto con Irán, pese al llamado del papa León XVI a detener las hostilidades y abrir una vía de diálogo.
Desde la Casa Blanca, el mandatario sostuvo que no es momento de detener las operaciones militares. “Podemos tener un diálogo, pero no quiero hacer un alto el fuego. No haces un alto el fuego cuando literalmente estás arrasando al otro bando”, declaró ante medios.
Asegura ventaja en el conflicto
Trump afirmó que Estados Unidos, en coordinación con Israel, ha logrado debilitar de forma importante las capacidades militares iraníes. Según explicó, los ataques han impactado la defensa aérea, la armada y la fuerza aérea de Irán, lo que —a su juicio— coloca a su país en una posición de ventaja.
El presidente insistió en que los avances militares justifican continuar con la ofensiva hasta consolidar los objetivos estratégicos.
Un conflicto sin definición clara
La guerra, iniciada el 28 de febrero, está cerca de cumplir un mes sin una ruta clara hacia su final. Aunque Trump ha señalado que su administración está próxima a cumplir sus metas, no ha definido cuánto tiempo más podrían extenderse las operaciones.
De manera paralela, ha mencionado la posibilidad de reducir gradualmente la intensidad de la ofensiva, siempre que se mantenga el control estratégico en la región.
Ormuz, eje de la tensión global
El estrecho de Ormuz sigue siendo uno de los principales focos de preocupación internacional. Esta vía es clave para el comercio mundial de petróleo y permanece bloqueada por Irán como respuesta a los ataques.
Trump calificó su reapertura como una operación viable, pero insistió en que otros países —principalmente de Europa y Asia— deberían asumir la responsabilidad de garantizar la seguridad en la zona, al ser los principales beneficiarios de esa ruta.
Choque con aliados de la OTAN
El mandatario también lanzó críticas hacia los países de la OTAN por no participar en los esfuerzos para reabrir el estrecho. Consideró que los aliados han evitado involucrarse directamente, a pesar de las consecuencias económicas que el conflicto ya genera a nivel global.
Estas diferencias reflejan tensiones adicionales dentro del bloque occidental en medio de una crisis internacional que continúa escalando.





