• Netanyahu asegura que Trump toma decisiones de forma independiente
• Israel admite ataque en solitario contra instalaciones gasísticas en Irán
• EU descarta enviar tropas y pide evitar ataques a infraestructura energética
El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, rechazó que su gobierno haya influido en la decisión de Estados Unidos de participar en la guerra contra Irán, al asegurar que el presidente Donald Trump actúa con plena autonomía.
Relación con Trump y decisiones militares
Durante una comparecencia en Jerusalén, Netanyahu fue enfático al desmentir versiones sobre una supuesta presión de Israel hacia Washington. “¿Alguien se cree que le puedo decir a Trump qué hacer?”, expresó, al tiempo que subrayó que el mandatario estadounidense “toma sus propias decisiones” con base en los intereses de su país.
El líder israelí reveló que, en una reunión sostenida en diciembre en Mar-a-Lago, Trump le planteó la necesidad de impedir que Irán desarrolle armas nucleares. “Me dijo: ‘Bibi, tenemos que asegurarnos de que Irán no tenga bombas nucleares’”, recordó.
Cooperación entre Estados Unidos e Israel
Netanyahu destacó que ambos países mantienen una coordinación estrecha en el conflicto, aunque insistió en que Estados Unidos no combate por Israel, sino junto a su aliado. Afirmó que comparten objetivos estratégicos y que sus acciones buscan frenar las capacidades militares iraníes.
Incluso sostuvo que, tras semanas de ofensiva, Irán ha visto debilitadas sus capacidades para enriquecer uranio y fabricar misiles balísticos, mientras que Israel avanza en sus objetivos militares.
Renuncia en EU por desacuerdo con la guerra
En medio del conflicto, el director del Centro Nacional de Contraterrorismo de Estados Unidos, Joe Kent, presentó su renuncia en desacuerdo con la ofensiva. En una carta dirigida a Trump, señaló: “No puedo, en conciencia, apoyar la guerra que se libra en Irán”.
El funcionario argumentó que Irán no representaba una amenaza inminente y acusó a sectores israelíes de promover una campaña de desinformación para impulsar la intervención, comparando el escenario con la guerra de Irak.
Ataques y balance del conflicto
A 20 días del inicio de las hostilidades, ataques iraníes han dejado al menos 15 muertos en Israel, además de cuatro víctimas en Cisjordania, entre ellas dos mujeres embarazadas. Netanyahu aseguró que la campaña continuará “todo el tiempo que sea necesario”.
El primer ministro también afirmó que el arsenal de misiles y drones iraní está siendo “masivamente degradado” y prometió que será destruido como parte de la estrategia militar.
Israel admite ataque en solitario a infraestructura energética
Netanyahu reconoció que Israel actuó sin apoyo externo en el ataque contra el complejo gasístico de Pars Sur, considerado el mayor yacimiento de gas del mundo compartido por Irán y Catar.
“Israel actuó solo contra el complejo de gas”, afirmó. Añadió que, tras ese episodio, Trump solicitó suspender futuros ataques a este tipo de instalaciones, petición que, aseguró, su gobierno está respetando.
El bombardeo provocó incendios en varias zonas del complejo, aunque autoridades iraníes informaron que no hubo víctimas.
Postura de Trump sobre el conflicto
Por su parte, Donald Trump descartó el envío de tropas estadounidenses a Medio Oriente. “No voy a enviar tropas a ningún sitio”, afirmó desde la Casa Blanca.
Asimismo, indicó que pidió directamente a Netanyahu evitar ataques contra infraestructura energética iraní. “Le dije: ‘No lo hagas’, y no lo hará”, declaró, al reconocer que, aunque existe coordinación, hay diferencias en algunas decisiones militares.
Contexto regional y tensiones energéticas
En paralelo, el Departamento de Estado aprobó ventas de armamento por 16 mil 460 millones de dólares a Emiratos Árabes Unidos y Kuwait, con el objetivo de reforzar la seguridad de la región ante la escalada del conflicto.
Además, autoridades estadounidenses señalaron que, si bien existe cooperación con Israel, los objetivos estratégicos de ambos países no son idénticos, lo que ha derivado en llamados a evitar una mayor afectación a la infraestructura energética iraní.





