• Donald Trump anunció la creación de una coalición militar regional para enfrentar al narcotráfico.
• La iniciativa fue presentada en la cumbre “Escudo de las Américas”, con líderes de derecha de la región.
• México, Brasil y Colombia no fueron invitados al encuentro organizado en Miami.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la creación de una nueva coalición militar en América Latina destinada a combatir a los cárteles del narcotráfico. El anuncio se realizó durante la cumbre “Escudo de las Américas”, celebrada en Miami con la participación de mandatarios de derecha del continente.
Durante su intervención, el mandatario estadounidense explicó que la iniciativa busca coordinar acciones regionales para enfrentar a las organizaciones criminales que operan en distintos países del hemisferio.
“En este día histórico nos reunimos para anunciar una nueva coalición militar para erradicar los cárteles criminales que asolan nuestra región”, afirmó Trump antes de firmar el decreto que formaliza el acuerdo.
Una estrategia regional contra el narcotráfico
Trump señaló que la base del acuerdo es el compromiso de los países participantes para utilizar recursos militares con el objetivo de desmantelar las redes del narcotráfico.
“La esencia de este acuerdo es el compromiso de usar fuerza militar letal para destruir a los cárteles”, declaró el mandatario, quien además pidió la colaboración de los gobiernos aliados para ubicar a las organizaciones criminales.
“De una vez por todas, nos desharemos de ellos. Necesitamos su ayuda. Solo tienen que decirnos dónde están”, agregó.
El presidente estadounidense aseguró que las acciones contra el narcotráfico podrían intensificarse incluso más que las operaciones recientes realizadas en el Caribe contra embarcaciones vinculadas al tráfico de drogas.
Críticas de Trump a México por la violencia del narcotráfico
Durante su discurso, Trump afirmó que México es el “epicentro de la violencia de los cárteles” en el continente, al sostener que muchas de las organizaciones criminales responsables del derramamiento de sangre en la región tienen origen en territorio mexicano.
El mandatario reiteró que su gobierno hará “lo que sea necesario” para proteger la seguridad nacional de Estados Unidos y combatir el tráfico de drogas.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, no fue invitada al encuentro. Tampoco participaron los gobiernos de Brasil y Colombia, países que cuentan con administraciones progresistas y que en otras ocasiones han mantenido posiciones distintas respecto a la estrategia de seguridad impulsada por Washington.
Cumbre “Escudo de las Américas” y países participantes
La reunión se llevó a cabo en el Trump National Doral Miami, un complejo turístico propiedad del presidente estadounidense. El evento reunió a más de una decena de líderes latinoamericanos afines a Washington.
Entre los asistentes estuvieron los presidentes de Argentina, Javier Milei; de Ecuador, Daniel Noboa; de El Salvador, Nayib Bukele; de Costa Rica, Rodrigo Chaves; de República Dominicana, Luis Abinader; de Paraguay, Santiago Peña; de Guyana, Irfaan Ali; de Panamá, José Raúl Mulino; de Bolivia, Rodrigo Paz; y la primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar.
También participó el presidente electo de Chile, José Antonio Kast, quien asumirá el cargo en los próximos días.
La cumbre busca fortalecer la cooperación en seguridad, migración y combate al crimen organizado, además de reforzar la presencia estratégica de Washington en América Latina frente a la creciente influencia de China en la región.
Trump menciona negociaciones con Cuba
Durante el encuentro, Trump también se refirió a la situación en Cuba y aseguró que espera cambios políticos en la isla.
El presidente estadounidense afirmó que mantiene negociaciones con el gobierno cubano y que un eventual acuerdo podría alcanzarse con relativa facilidad, aunque reconoció que las relaciones entre ambos países han sido un tema persistente durante décadas.
Según el mandatario, su administración observa con atención los acontecimientos en la isla mientras mantiene su enfoque principal en los conflictos internacionales, particularmente la guerra con Irán.





