• La Casa Blanca prevé que la operación militar podría extenderse más de cinco semanas.
• EE.UU. realiza un amplio redespliegue aéreo en Europa y mantiene abierta la posibilidad de enviar tropas.
• El conflicto impacta al Golfo Pérsico, Líbano e Israel, con efectos en energía y comercio marítimo.
Washington prevé una campaña más larga
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que la ofensiva militar contra Irán podría prolongarse más de lo inicialmente previsto. Durante un acto en la Casa Blanca, señaló que el plan contemplaba entre cuatro y cinco semanas de operaciones, aunque advirtió que el país tiene capacidad para extenderlas “mucho más allá de eso” si es necesario.
Trump defendió que los ataques iniciados el sábado, bajo la operación ‘Furia Épica’, representan la “última y mejor oportunidad” para frenar el desarrollo del programa de misiles de Teherán y neutralizar amenazas contra territorio estadounidense y sus bases en el extranjero. Entre los objetivos estratégicos mencionó la destrucción de capacidades balísticas, la aniquilación de parte de la Armada iraní y evitar que el régimen obtenga un arma nuclear.
En entrevista con CNN, el mandatario adelantó que aún no se ha producido la “gran oleada” de bombardeos y que esta podría llegar “muy pronto”. También reconoció que podrían registrarse más bajas estadounidenses, luego de confirmarse la muerte de cuatro militares en los ataques iniciales.
El Pentágono descarta tropas en tierra, pero no cierra la puerta
El secretario de Guerra, Pete Hegseth, negó que haya tropas estadounidenses sobre el terreno en Irán, aunque evitó descartar un eventual despliegue. Subrayó que la ofensiva no busca un cambio de régimen, aunque sostuvo que “el régimen ha cambiado” tras los bombardeos.
Por su parte, el jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine, advirtió que la campaña “llevará algo de tiempo”, requerirá nuevas fases operativas y podría implicar más pérdidas. Confirmó el envío de miles de efectivos adicionales, cazas avanzados y grupos de ataque de portaaviones.
Redespliegue militar desde Europa
En paralelo, la Fuerza Aérea estadounidense trasladó al menos 15 aviones cisterna KC-135 desde bases en España hacia Alemania y otros destinos estratégicos. También se registraron vuelos de transporte logístico C-17 entre Rota y Sicilia.
El Gobierno español negó que las bases conjuntas en su territorio estén siendo utilizadas para operaciones fuera del marco del Tratado bilateral y la Carta de la ONU.
Reacciones internacionales y denuncias ante la ONU
Irán denunció ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU que los ataques constituyen una “agresión ilegal” y una violación de la Carta de Naciones Unidas. El embajador iraní en Ginebra aseguró que los bombardeos han alcanzado escuelas, hospitales y edificios civiles.
En respuesta, varios países del Golfo condenaron los ataques iraníes contra su territorio y reivindicaron su derecho a la legítima defensa. España pidió soluciones diplomáticas y rechazó tanto acciones unilaterales como ataques indiscriminados.
Expansión del conflicto y presión sobre rutas energéticas
La confrontación se ha extendido al Líbano tras bombardeos israelíes en represalia por disparos de Hezbollah. Además, el intercambio de ataques ha impactado bases estadounidenses en la región y objetivos civiles.
En el ámbito económico, el estrecho de Ormuz permanece prácticamente paralizado. Al menos 150 buques cisterna han quedado anclados en el Golfo Pérsico. Navieras como Maersk, Hapag-Lloyd y CMA CGM han desviado rutas hacia el sur de África y aplicado recargos por riesgo de guerra.
La Organización Marítima Internacional recomendó evitar el tránsito por Ormuz y extremar precauciones. El cierre de esta vía, por donde circula cerca de una quinta parte del petróleo mundial, ha impulsado al alza los precios del crudo y el gas.
Israel desmiente ataque a oficina de Netanyahu
La oficina del primer ministro Benjamín Netanyahu negó que su sede haya sido alcanzada por misiles iraníes, calificando las versiones difundidas por medios iraníes como “propaganda”. Sin embargo, las alarmas antiaéreas continúan activándose en Jerusalén y otras zonas.
El conflicto deja hasta ahora centenares de víctimas en Irán y al menos una decena en Israel, mientras la región enfrenta un escenario de creciente inestabilidad.





