• El portaviones más grande del mundo cruzó el estrecho de Gibraltar rumbo al Mediterráneo.
• Donald Trump afirmó que considera un “ataque militar limitado” si no hay acuerdo nuclear con Irán.
• Ya operaba en la zona el USS Abraham Lincoln, también desplegado por Washington.
El portaviones estadounidense USS Gerald R. Ford ingresó al mar Mediterráneo como parte del despliegue militar ordenado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en un contexto de crecientes tensiones con Irán por su programa nuclear.
La embarcación, considerada la más grande del mundo en su tipo, fue avistada mientras cruzaba el estrecho de Gibraltar, paso estratégico que conecta el océano Atlántico con el Mediterráneo. Su llegada se produce en medio de advertencias de la Casa Blanca ante la falta de avances en las negociaciones con Teherán.
Trump declaró el viernes que analiza la posibilidad de un “ataque militar limitado” si no se alcanza un acuerdo sobre el programa nuclear iraní. Al ser cuestionado directamente sobre esa opción, respondió: “Lo máximo que puedo decir es que lo estoy considerando”.
Del Caribe a Europa
El buque se trasladó desde el mar Caribe, donde participó en operativos navales y aéreos. En esa región intervino en acciones contra presuntas redes de narcotráfico tanto en el Caribe como en el Pacífico, con un saldo de decenas de fallecidos.
Con su arribo al Mediterráneo, se refuerza la presencia naval estadounidense en la zona. Desde finales de enero permanece en esas aguas el portaviones USS Abraham Lincoln, como parte de las operaciones de disuasión impulsadas por Washington.
La movilización del USS Gerald R. Ford se interpreta como una señal estratégica en un momento de alta sensibilidad diplomática y militar en Medio Oriente, donde la evolución de las conversaciones sobre el programa nuclear iraní podría definir el siguiente paso de la administración estadounidense.





