- México activó la Convención de Viena para proteger su embajada y archivos en Lima
- Brasil asumió la representación de los intereses diplomáticos mexicanos con aval de Perú
- Betssy Chávez permanece en la sede mexicana a la espera de un salvoconducto
Activación de un mecanismo internacional
La Secretaría de Relaciones Exteriores informó que México solicitó formalmente al Gobierno de Brasil asumir la custodia de su embajada y sedes diplomáticas en Perú, al activar un mecanismo previsto en la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961.
De acuerdo con la cancillería mexicana, la solicitud se realizó conforme a los incisos b) y c) del artículo 45 de dicho tratado internacional y contó con el consentimiento del Gobierno peruano, tras más de dos meses de ruptura de relaciones diplomáticas entre ambos países.
Alcance de la representación brasileña
La SRE detalló que la representación asumida por Brasil incluye la custodia de las instalaciones de la Embajada de México en Perú, la residencia del jefe de misión, así como la protección de bienes, archivos y documentación diplomática.
El Gobierno brasileño confirmó que aceptó la solicitud mexicana y precisó que su actuación se limita a la protección de los intereses diplomáticos, sin que ello implique funciones consulares o económicas.
Medios locales difundieron imágenes del cambio de bandera en la embajada mexicana, ubicada en el distrito de San Isidro, en Lima, como parte del protocolo diplomático.
Postura del Gobierno peruano
La cancillería de Perú señaló que, tras la ruptura de relaciones, México tiene el derecho de solicitar que un tercer país se haga cargo de sus asuntos diplomáticos. Aclaró que esta figura no incluye servicios consulares ni económicos, los cuales permanecen suspendidos.
Origen del conflicto diplomático
Las relaciones entre México y Perú se rompieron en noviembre pasado, luego de que el Gobierno mexicano otorgara asilo diplomático a Betssy Chávez, ex primera ministra del expresidente Pedro Castillo.
Chávez se refugió en la embajada mexicana en Lima y posteriormente fue condenada a 11 años y cinco meses de prisión por su participación en el fallido intento de disolución del Congreso en 2022. La ex funcionaria permanece en la sede diplomática a la espera de que las autoridades peruanas le otorguen el salvoconducto que le permita abandonar el país.
El Gobierno peruano consideró el asilo como un acto inamistoso y el Congreso declaró a la presidenta Claudia Sheinbaum persona non grata por presunta injerencia en asuntos internos.
Explicación de Sheinbaum y agradecimiento a Brasil
Durante su conferencia matutina, la presidenta Sheinbaum explicó que, tras la ruptura diplomática, los embajadores deben regresar a su país y las sedes quedan sin representación directa, pero no pueden quedar desprotegidas.
Indicó que los protocolos internacionales permiten que un país amigo resguarde las instalaciones, y confirmó que Brasil aceptó hacerlo. Agradeció al Gobierno brasileño por asumir esta responsabilidad y señaló que Perú autorizó formalmente el resguardo.
La mandataria añadió que una situación similar ocurre con Ecuador, donde también se aplicaron mecanismos de protección diplomática tras la ruptura de relaciones con México.
Precedentes regionales
No es la primera vez que Brasil asume este tipo de funciones. En 2024, el país sudamericano representó los intereses de Perú en Venezuela y también custodió, durante un periodo, la legación diplomática de Argentina en Caracas, tras rupturas diplomáticas en la región.





