Instalación de boyas en la frontera
Dos embarcaciones de Estados Unidos instalaron el 3 de diciembre boyas transfronterizas en la desembocadura del río Bravo, frente a playa Bagdad, en Matamoros. La organización Conibio Global reportó que los equipos norteamericanos arribaron poco después de las 10:00 horas para colocar los dispositivos justo donde el cauce del río se encuentra con el Golfo de México.
Tras la alerta, personal de la Secretaría de Marina se desplazó al sitio para mantener vigilancia y observar las actividades realizadas desde el lado estadounidense. Hasta el momento, el gobierno de Tamaulipas no ha emitido una postura oficial ni se ha informado el motivo de la instalación por parte del personal extranjero.
Antecedentes: señalamientos retirados por México
La organización ambientalista recordó que el 17 de noviembre denunciaron la colocación de estacas y letreros con la leyenda “Área Restringida”, atribuidos al Departamento de Defensa de Estados Unidos, en territorio mexicano cercano a playa Bagdad. La Marina retiró entonces los señalamientos y solicitó información al Consulado de México en Brownsville y a la embajada estadounidense, sin recibir aclaraciones formales. Más tarde, dependencias federales señalaron que existía un contrato con una empresa privada para colocarlos.
En ese contexto, Jesús Elías Ibarra, presidente de Conibio Global, afirmó que las nuevas boyas “ahora sí se están colocando donde deben estar”, en referencia al cauce compartido del río.
Explicación técnica y seguimiento binacional
La presidenta Claudia Sheinbaum recordó recientemente que el cauce del río Bravo cambia de forma natural por acumulación de arena y variaciones del flujo, lo que obliga a una delimitación precisa de la frontera conforme a los tratados vigentes entre ambos países.
El gobierno federal indicó que la delimitación debe realizarse mediante mecanismos institucionales de México y Estados Unidos para evitar confusiones territoriales.
Marina refuerza presencia en la zona
Aunque no hubo intervención directa, la Marina mantiene vigilancia en el punto donde se colocaron las boyas y continúa monitoreando la actividad del personal norteamericano. Tampoco existen reportes sobre impactos en navegación local o afectaciones a pescadores de la región.





