• Ricardo Monreal pidió aplazar la discusión de la reforma que busca realizar la consulta de revocación de mandato el mismo día de las elecciones intermedias de 2027.
• Coordinadores del PAN y PRI exigieron más tiempo para revisar el proyecto y evitar una aprobación acelerada.
• La iniciativa, impulsada por Alfonso Ramírez Cuéllar, propone modificar el artículo 35 constitucional para homologar procesos electorales.
Monreal busca frenar un debate precipitado
El presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal Ávila, anunció que solicitará aplazar la discusión sobre la reforma de revocación de mandato, programada originalmente para este lunes en la Comisión de Puntos Constitucionales.
El legislador de Morena explicó que su decisión responde a la petición de los coordinadores parlamentarios del PRI, PAN, PT y Partido Verde, quienes solicitaron ampliar el debate. “Me han pedido que no seamos precipitados, que esperemos unos días para deliberar con calma. Ellos consideran que sería un albazo, y estoy de acuerdo en que no se apruebe sin un análisis más amplio”, declaró Monreal.
Reforma propuesta por Morena
La iniciativa, presentada por Alfonso Ramírez Cuéllar, vicecoordinador del grupo parlamentario de Morena, busca que la consulta de revocación de mandato de la presidenta Claudia Sheinbaum se realice el mismo día que las elecciones intermedias de 2027, previstas para el 1 de junio.
El proyecto plantea modificar las fracciones VIII y IX del artículo 35 de la Constitución, con el objetivo de que los ciudadanos puedan participar en ambos ejercicios en una sola jornada electoral. Según el texto, la medida aumentaría la participación ciudadana, optimizaría los recursos del Instituto Nacional Electoral (INE) y reduciría costos al evitar la duplicación de calendarios y procesos.
Críticas y desacuerdos en el Congreso
La oposición acusó a Morena de intentar incluir el nombre de la presidenta Sheinbaum en las boletas de 2027 para beneficiar políticamente al partido en el poder.
El coordinador del PRI, Rubén Moreira, aseguró que la propuesta “no responde a un interés democrático, sino a una estrategia electoral”. Por su parte, el diputado Elías Lixa (PAN) celebró el aplazamiento y señaló que el dictamen se intentó circular fuera de los plazos legales establecidos, lo que consideró un intento de “voto exprés”.
Ambos coincidieron en que una reforma constitucional de esa magnitud requiere un debate público transparente y suficiente tiempo para el análisis.
Llamado al diálogo y apertura legislativa
Ricardo Monreal sostuvo que no existe intención de imponer la reforma y que se buscará consenso entre todas las fuerzas políticas. “Si nos asiste la razón moral y política, no tenemos por qué apresurar un tema tan relevante. La Comisión tendrá autonomía para definir los tiempos y el formato de discusión”, indicó.
El legislador no descartó que se realicen audiencias públicas o un ejercicio de parlamento abierto antes de que la Comisión de Puntos Constitucionales emita su dictamen.
Qué sigue en el proceso legislativo
La discusión de la reforma se retomará una vez que los grupos parlamentarios presenten sus observaciones. El aplazamiento permitirá incluir las propuestas de todos los sectores y evitar cuestionamientos sobre la legalidad del procedimiento.






