- Nueve activistas desplegaron una manta de 27 metros con el mensaje “Selva Maya grita, Semarnat sálvala”.
- La organización denunció la pérdida de más de 300 mil hectáreas en solo cinco años.
- Autoridades capitalinas confirmaron que no habrá sanciones contra los manifestantes.
La protesta en el monumento
Alrededor de las 5:20 de la mañana, un grupo de activistas de Greenpeace México escaló 70 metros de la Estela de Luz, en la Ciudad de México, para desplegar una manta gigante que decía: “Selva Maya grita, Semarnat sálvala”. La acción, definida como pacífica y no violenta, buscó llamar la atención sobre la devastación de uno de los pulmones más importantes del país.
Denuncia de deforestación
Carlos Samayoa, coordinador de la campaña México al grito de ¡Selva!, señaló que en los últimos cinco años la Selva Maya ha perdido cerca de 300 mil hectáreas, el doble de lo registrado en las dos décadas anteriores. Aseguró que este ecosistema está bajo presión por megaproyectos inmobiliarios, turísticos e industriales.
Resguardo y presencia de autoridades
Mientras los escaladores desplegaban la manta, otros activistas formaron una cadena humana en la base del monumento. Elementos de bomberos, policía y equipos de emergencia acudieron al lugar y acordonaron la zona. Tras constatar que los manifestantes contaban con equipo especializado, se permitió que continuaran con la protesta.
Sin sanciones
Inicialmente se consideró aplicar una multa o arresto administrativo por ingresar a un área restringida, pero el Gobierno de la Ciudad de México confirmó que no habrá sanciones al no haberse registrado daños.
Acuerdo con Semarnat
Tras casi cinco horas, los activistas descendieron de la Estela de Luz luego de acordar una reunión con funcionarios de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), a quienes exigen un plan integral para proteger la Selva Maya.






