Etapa tres del etiquetado se pospone
El gobierno federal decidió retrasar la aplicación de la tercera fase del etiquetado frontal hasta el 1 de enero de 2028. Esta etapa ampliará los criterios de evaluación nutricional para incluir no solo los azúcares, grasas y sodio añadidos, sino también los que están de forma natural en los alimentos y bebidas no alcohólicas.
Propósito: frenar la obesidad con información más completa
Esta política busca brindar al consumidor información clara y visible sobre el contenido nutricional real de los productos, como parte de la estrategia nacional para prevenir sobrepeso, obesidad y enfermedades crónicas desde edades tempranas.
Cambios clave en esta nueva fase
A diferencia de las fases anteriores, en la tercera se considerarán todos los nutrientes críticos, sin importar su origen. Esto significa que productos con ingredientes como cacao, leche o frutas podrían recibir más sellos de advertencia por su grasa o azúcar natural.
Por ejemplo, un alimento que antes tenía dos sellos —por grasas y azúcar añadidas— ahora podría recibir un tercero si sus ingredientes naturales superan los nuevos límites establecidos.
Criterios actuales para evitar los sellos “Exceso de…”
Para que un producto evite llevar advertencias en el etiquetado, debe cumplir con estos parámetros:
- No exceder 275 kilocalorías por cada 100 gramos o 70 kcal si es bebida
- Máximo 10% de energía derivada de azúcares libres o grasas saturadas
- Hasta 1% de energía en grasas trans
- No más de 300 miligramos de sodio o 1 mg por cada kcal
- Bebidas sin calorías: máximo 45 mg de sodio
Si se rebasa cualquiera de estos límites, debe colocarse el sello correspondiente.
Razones del aplazamiento
La Secretaría de Economía justificó el cambio para evitar impactos negativos en los productos incluidos en programas sociales del gobierno. Muchos de estos alimentos, que forman parte de la canasta básica, no pueden modificarse sin perder su valor nutricional. Un ajuste forzado podría elevar su costo y afectar a más de 9 millones de beneficiarios.
Resistencia de la industria y antecedentes
Desde su implementación en 2020, el sistema de etiquetado frontal ha enfrentado oposición de la industria de alimentos procesados, que ha intentado frenar o limitar su aplicación. La fase tres estaba originalmente prevista para octubre de 2025, luego se movió a enero de 2026 y ahora se aplaza nuevamente hasta 2028.





