- WhatsApp detectó que más del 37% de los ataques con Pegasus en 2019 ocurrieron en México
- El Ejército continuó usando el software espía, pese a promesas de eliminar el espionaje
- Sedena se niega a entregar contratos relacionados, a pesar de una orden judicial
Durante los primeros meses del sexenio de Andrés Manuel López Obrador, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) utilizó el software Pegasus para intervenir los teléfonos de al menos 456 personas en México. Esta vigilancia se realizó entre abril y mayo de 2019, mediante fallas en el sistema de mensajería WhatsApp.
De los mil 233 ataques con Pegasus registrados en ese periodo a nivel mundial, el 37% afectaron a usuarios mexicanos. Estos datos fueron presentados por WhatsApp en un juicio contra la empresa israelí NSO Group, creadora del software espía. Apple también presentó una demanda contra NSO por atacar sus dispositivos.
Organizaciones como R3D y Artículo 19 advirtieron que estos 456 casos, ocurridos en solo dos meses, muestran la gravedad del espionaje ilegal en México y la falta de transparencia del gobierno.
En 2022, la investigación periodística Ejército Espía reveló que Sedena seguía usando Pegasus desde el Centro Militar de Inteligencia, a pesar de que el presidente López Obrador había afirmado que su gobierno ya no realizaba este tipo de actividades.
Cabe señalar que la Sedena fue el primer cliente internacional de NSO Group, desde 2010. Además, durante el gobierno de Enrique Peña Nieto, también usaron Pegasus la Procuraduría General de la República (PGR) y el CISEN. Entre 2016 y 2017, México fue el país con más ataques registrados con este software en el mundo, según el Pegasus Project.
López Obrador prometió hacer públicos los contratos relacionados con Pegasus, incluidos los firmados con empresas del israelí Uri Emmanuel Ansbacher, distribuidor del software en la región. Sin embargo, no cumplió con esa promesa. El Ejército lleva más de nueve meses sin acatar una orden judicial que lo obliga a entregar esa documentación, emitida por el extinto INAI.
Entre los espiados con Pegasus durante esta administración se encuentran periodistas, defensores de derechos humanos, abogados del Centro ProDH, funcionarios públicos y el entonces subsecretario de Derechos Humanos, Alejandro Encinas. Aunque el presidente aseguró que se trataban de labores de “inteligencia” y no espionaje, las pruebas contradicen esa versión.





