Intel ha logrado un balance de agua neto positivo en sus operaciones en México, sumándose a sus éxitos previos en Estados Unidos, India y Costa Rica. Este logro es parte de su compromiso a largo plazo para restaurar el 100% de su consumo de agua a nivel mundial y alcanzar un balance positivo neto para 2030.

La producción de microchips es esencial para la tecnología moderna, desde teléfonos celulares hasta servidores de datos. Aunque el silicio es abundante, el proceso de fabricación de microchips requiere grandes cantidades de agua dulce y ultrapura. Esta agua es vital para eliminar impurezas en las obleas semiconductoras por lo que son cruciales para la funcionalidad de los microchips.
Estrategias de Intel para la gestión del agua
Intel implementa tres estrategias principales para gestionar su uso del agua:
- Reducción del consumo: Mejoras en eficiencia han reducido la cantidad de agua necesaria para producir agua ultrapura, disminuyendo de dos litros a aproximadamente 1.1 litros de agua por cada litro producido.
- Recuperación y reciclaje: En lugares como Arizona, Intel recupera y reutiliza más de 10 millones de galones de agua diariamente.
- Restauración de cuencas hidrográficas: Colabora con socios locales para mejorar la eficiencia del riego agrícola, que representa una gran parte del uso del agua en México. Estos proyectos incluyen capacitaciones para agricultores sobre técnicas de riego más eficientes.
Proyectos en la cuenca del río Lerma
En México, Intel ha trabajado con Kilimo y Nuup para aplicar tecnologías de riego inteligente y personalizadas. Estos esfuerzos han permitido una significativa reducción en el uso de agua. En 2023, superaron su meta de ahorro de agua, logrando 274,834 metros cúbicos en 109 hectáreas.
Uno de los desafíos es convencer a los agricultores de mantener las prácticas de riego eficiente a largo plazo. El objetivo es que el agua ahorrada permanezca en la cuenca para asegurar la sostenibilidad a largo plazo.
Aunque no hay requisitos gubernamentales para estas iniciativas, Intel persigue estos objetivos por los beneficios ambientales, así como por las demandas de inversores y empleados que valoran la sostenibilidad.
Futuras metas de Intel
Además del balance hídrico positivo, Intel se ha comprometido a alcanzar cero residuos a vertederos para 2030, cero emisiones netas de gases de efecto invernadero para 2040, y a reducir la huella química y la demanda energética de sus procesos y productos.
Intel continúa avanzando en sus objetivos de sostenibilidad, demostrando cómo las grandes empresas tecnológicas pueden contribuir significativamente a la conservación de recursos esenciales como el agua.





