La exasesora de la Casa Blanca y antigua colaboradora cercana de Donald Trump, Hope Hicks, compareció este viernes en el juicio en Nueva York donde el expresidente enfrenta acusaciones relacionadas con el pago para suprimir información perjudicial.
Hicks ofreció detalles sobre la agitación política desencadenada por la filtración de una cinta en la que Donald Trump se jactaba de conducta inapropiada hacia las mujeres durante su campaña presidencial de 2016.

El testimonio de Hicks brindó una visión reveladora de las turbulentas repercusiones de la filtración de la cinta “Access Hollywood” en la campaña de Trump.
Hicks describió cómo quedó sorprendida al enterarse de la existencia de la cinta y cómo se reunió con otros asesores de Trump para abordar la crisis, reconociendo el impacto negativo que tendría en la campaña.
Después de la publicación de la cinta, Hicks instó al entonces abogado de Trump, Michael Cohen, a investigar rumores sobre otra posible cinta dañina.
Aunque finalmente no se encontró ninguna otra cinta, el testimonio de Hicks resalta la urgencia con la que el equipo de Trump trató de contener la situación.
El testimonio de Hicks también abordó el intento de retrasar la publicación de una historia sobre los supuestos encuentros de Trump con la exmodelo de Playboy Karen McDougal, mostrando los esfuerzos del equipo de Trump para proteger su imagen pública durante la campaña electoral.
Aunque ya no está en el círculo cercano de Trump, Hicks habló favorablemente de él durante su testimonio, destacando sus habilidades y su dedicación al trabajo. Este testimonio es crucial en el juicio, que sigue generando un gran interés público y político.





